Esto como puede ser…

 

 

Imposible saberlo, pero asi va siendo la cosa. Ultimamente, sin ningún descuento o remisión, solo el brutal embate de lo cotidiano, el intento de no desangrarse en las garras  del paro. O ceder al olvido y la evasión, las infinitas maneras en que se nos proponga “entretenernos hasta perecer”. Viejas recetas que nunca pasan de moda, peleas individuales y casi alienadas donde tantísimo más de lo que ves está en juego.

Y las ilusiones de la escritura, de la pareja, de los hijos. Eso siempre, y no necesariamente en cuanto virtualidades.

Pero eso lo vemos otro dia… Ahora es preciso arremangarse y laborar, de una u otra forma.